Iniciando en comederos de autoconsumo

autoconsumo

La forma de suministrar los alimentos, a través de los comederos de autoconsumo donde los animales comen a voluntad, ha resuelto varios problemas operativos como la falta de personal rural, la no disponibilidad de tractor y la alimentación en días domingo o feriados.

La tecnología surgió en la década del 40 en Estados Unidos debido a la escasez de mano de obra en las áreas rurales debido a la 2ª Guerra Mundial. A nivel nacional, la tecnología se comenzó a difundir en la década del 80 fundamentalmente en los sistemas de arroz-ganadería de la región este. Las características de los establecimientos (superficies grandes, poca disponibilidad de mano de obra dedicada a la ganadería, suelos húmedos y crecientes de cursos de agua) dificultan el acceso diario a los potreros de suplementación.

En este tipo de alimentación se debe lograr que el animal tenga una correcta adaptación a la dieta, de lo contrario pueden producirse trastornos como las acidosis severas típicas de las dietas con alto contenido de grano que se presentan durante los primeros 15 días del cambio en la alimentación.

Para ello se recomienda realizar la adaptación en comederos tradicionales, aumentando de modo gradual, durante un período de 20 a 30 días, la inclusión de granos hasta llegar a la cantidad deseada. Si esto no es posible, se puede hacer el acostumbramiento utilizando el mismo comedero de autoconsumo, pero incluyendo sal y/o heno para limitar la ingestión de alimentos.

Los comederos de autoconsumo nunca deben quedar sin comida para evitar generar hambre, estrés, competencia entre animales y mayor riesgo de acidosis una vez realizada la recarga. Deben colocarse en lugares con suelo firme y fácil accesibilidad, aguas arriba para no contaminar las napas.

Como el alimento está disponible las 24 horas, no se necesita mucho espacio de comedero por animal, se estima que es suficiente un espacio de 10 cm por animal, considerando que comen primero los dominantes y luego rotan. El tamaño de los lotes no debe ser mayor a 120 animales y, en lo posible, del mismo origen y categoría para reducir la competencia entre ellos y la variabilidad en el consumo.

Tomando en cuenta estas recomendaciones los comederos de autoconsumo aportan grandes ventajas, tanto en su implementación y en la reducción de costos, como en la mejora de la calidad de los alimentos para el ganado.

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